26º FIC

2020

Palmarés

ONOFRE al Mejor Cortometraje

Panteres, de Érika Sánchez

ONOFRE a la Mejor Dirección

Leticia Torres, por Fenomenal

PREMIO AISGE a la Mejor Interpretación Femenina

Mercedes Castro, por Loca.

PREMIO AISGE a la Mejor Interpretación Masculina

Koldo Olabarri, en Tres veces

ONOFRE al Mejor Guion

Belén Sánchez Arévalo, por A la cara

ONOFRE del Público de Badajoz

Sagrada familia, de Margarida Lucas

ONOFRE del Público de Olivenza

Mad in Xpainde Coke Riobóo

ONOFRE del Público de San Vicente de Alcántara

TQ, de María Sánchez Testón

Premio LUIS ALCORIZA del Jurado Joven

Un coche cualquiera, de David Pérez Sañudo

ONOFRE a la Mejor Música Original

Normand Roger por Tio Tomás, a contabilidades dos días

Premio A.E.C. a la Mejor Fotografía

Ignacio Giménez-Rico, por Mad in Xpain

Premio REYES ABADES al mejor cortometraje extremeño

Fenomenal, de Leticia Torres

Cortometrajes seleccionados

Secciones

Galardones

Organización

Director

Alejandro Pachón

Asesor de programación

Juan Carlos Suárez

Jefa de producción

Maribel Ruiz

Ayudantes de producción

Susana Márquez
María Acedo

Auxiliares de producción

Violeta Mata
Martín Salgado
Fátima Domínguez
Julio Alvarado

Prensa

Guadalupe Leitón

Refuerzo de contenidos

David Tejero

Diseño trofeo

Arturo Lucas

Diseño cartel

Pablo Melara

Diseño web

Diego Pérez

Edición de vídeos

Isaac Cedillo

Reportaje fotográfico

Félix Méndez

Diseño de iluminación y sonido

Javier Mata

Ambientación de espacios

Antonio Vega

Presentador

Fernando Nieto

Agradecimientos

Javier Mata, Francisco Espada, Miguel Murillo, Miguel Ángel Jaráiz, Carolina de las Heras, Manuel Candalija, Montaña Hernández, Carmen Ortiz, María Bardají, Diego Pérez Aragüete, José Manuel Lara, Esteban Morales, Álvaro Albiach, Memé Tabares, Rodrigo Sánchez-Arjona, Isaac Fernández Moreno, Paco Cerezo, Catalina Pulido, Míriam García, Ricardo Cabezas, José Manuel López, David Cuño, Ángeles Cordovilla, Ismael Albano, Antonieta Benítez, Juana Cardoso, Paquita Nevado, Alejandro Acuña, Policía Local de Badajoz, María Rodríguez Lairado, Paloma Morcillo, Pepa Casado, Pablo Melara, Maxi Rojas, David Casaseca, Antonio Vega, Marisol Torres, Dioni Sánchez, Ruth Sánchez Moirón, Fátima Godinho Vegazo, Saúl Leroy Muñoz, Laura Linero y Alejandro Méndez.

A todos los voluntarios del Festival, a todos los cortometrajistas que enviaron sus trabajos, al público; a la ciudad de Badajoz; a aquellos que nos apoyan y nos siguen.

Y a “ONOFRE”…

Colaboradores

  • Orquesta de Extremadura
  • Instituto de la Cinematografía y las Artes Audiovisuales
  • Instituto do Cinema Audiovisual y Multimedia
  • I.S.S.
  • Movibeta
  • Fademesa
  • Hotel San Marcos
  • CIMA (Asociación de Mujeres Cineastas y Medios Audiovisuales)

Colaboradores. AEC, Villar del Rey Natural Stones.

La carta de presentación

En una rueda de prensa, uno de esos “gestores públicos” que utilizan la cultura como decorado político y a sus artífices como simples peones sacrificables, declaraba que el confinamiento le había hecho valorar “una de esas cosas pequeñas de la vida que es el cine”. Sólo le faltaba decir eso de “no me gustan las películas para pensar”.

Para nosotros el cine es una de las cosas grandes, aunque estemos hablando de cortometrajes. No de reestrenos para salir del paso y de una programación diseñada por lotes, sino de una selección rigurosa, crítica e innovadora. Lo malo es que estos gestores piensan que esa forma de ver cine, que también respeto, popular y “palomitera”, es antagónica e incompatible con proyectos que suponen el apoyo a figuras emergentes del lenguaje audiovisual. Pero el Festival Ibérico de Cine también incluye comedias, historias románticas y realismo social, actores conocidos y directores veteranos, sin renunciar a la calidad y la innovación. Tenemos cortos de evasión, pero también de invasión estética y de reivindicaciones sociales y de género.

Hemos entrado en una nueva era en la que el cine tal como lo conocimos está desapareciendo y surgirán inventos que probablemente sean peores para los que disfrutamos de los grandes coliseos del Cinerama o los 70 milímetros, aunque quizás sea tan sólo por nostalgia “viejuna”. Me gustan aquellas grandiosas películas largas como “La conquista del Oeste” o “Doctor Zhivago”, pero ahora prefiero los cortos y las series cuyos capítulos duran media hora.

Sólo faltaba el detonador del confinamiento para acelerar un proceso que se veía venir. Apenas hemos tenido unos meses para asumir el hecho y ya el cine es casi un mero entretenimiento pasajero y acrítico. Un pretexto para pasar el rato.

El Festival Ibérico de Cinema, pese a todo, se dispone a celebrar su 26ª edición con una programación tan selecta como siempre. Lo mejor de entre 480 cortos de España y Portugal. Algunos son ganadores en certámenes internacionales, otros de absoluto estreno. De hecho, este año proyectamos la mejor cosecha de cortos extremeños en competición internacional. En realidad se trata de la edición 25 y media, ya que no incluye secciones que siempre estuvieron ahí. Es como un menú al que, por diversas causas, algunas obvias y otras no tanto, ha habido que quitarle los entrantes, la guarnición y el postre, pero cuyo plato fuerte, sigue siendo de primera calidad.

Sesiones diversas de alto nivel y, por qué no, de las que te dejan ideas y estéticas para reflexionar y compartir. El lenguaje audiovisual sigue siendo un arma incruenta pero poderosa frente a la manipulación política y el pensamiento único imperante.

Este año ha sido muy difícil tomar decisiones teniendo en cuenta la falta de previsiones, los aislamientos, las normativas, el miedo, las depresiones y los despachos cerrados.

Cuando empezó la crisis ya habíamos visto más de la mitad de los cortos enviados para preselección. Así que por inercia, encerrados con nuestro único juguete, seguimos viéndolos y organizando la programación a base de Skype, sin saber si nuestro trabajo iba a tener sentido.

Parece ser que sí, ya que el FIC vuelve de nuevo, respetando las normativas de aforo y condiciones sanitarias. Vuelve, porque si nos saltamos esta edición, la que viene será más difícil de levantar. Me enorgullezco de haber dirigido durante más de veinte años, pero espero que el año que viene sea un espectacular regreso, “el último resplandor del crepúsculo” —título de una película de Robert Aldrich— en unos tiempos en los que el cine y la cultura en general están a punto de dejar de existir tal como eran, por no hablar de otras cosas más graves e importantes.

Este es un año en el que la presencia de realizadoras es notoria. De hecho, los cortos extremeños seleccionados están hecho por mujeres, y les aseguro que no son concesiones a la corrección política, sino a la calidad artística.

Nuestro agradecimiento también a la Diputación de Badajoz, al Consorcio López de Ayala, a la Fundación Academia Europea e Iberoamericana de Yuste, al Gabinete de Iniciativas Transfronterizas, a Delta Cafés, Fundación AISGE, a la Orquesta de Extremadura, a los Ayuntamientos de Badajoz, Olivenza y San Vicente de Alcántara, al MEIAC y a la Consejería de Cultura, Turismo y Deportes de la Junta de Extremadura.

Alejandro Pachón
Director del Festival Ibérico de Cinema

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